¿Ventanas de PVC, aluminio o madera? Part 03

En este articulo y como continuación de los dos anteriores os queremos hablar de otros factores a tener en cuenta a la hora de elegir nuestras ventanas, concretamente os resumimos aspectos como son la Durabilidad y mantenimiento, el Diseño y colores, Comportamiento ecológico

 

 

Durabilidad y Mantenimiento

Las ventanas de PVC están hechas de un plástico altamente resistente con grandes cualidades aislantes:

  • Gran durabilidad, se estima una vida útil media de 50 años.
  • Permanece inalterable antes los agentes externos (contaminación, salinidad, agentes corrosivos, humedad, radiación solar…).
  • Mantenimiento muy bajo: se deben engrasar los herrajes metálicos y partes móviles para que funcionen correctamente sin perder sus propiedades.
  • Fácil de limpiar, tanto los perfiles de PVC como las juntas de cierre y acristalamiento con un paño, agua y jabón.

El aluminio es un metal muy demandado en la construcción por su alta durabilidad.

  • La vida útil de una ventana de aluminio se estima superior a 50 años.
  • Se debe recordar que en zonas costeras las ventanas de aluminio se ven afectadas por el ambiente salino, lo que favorece la aparición de corrosión.
  • El mantenimiento es sencillo: acondicionar y engrasar los herrajes para que la ventana no pierda movilidad, así como revisar y limpiar las juntas.
  • El aluminio es un material que no atrapa la suciedad, por eso se pueden limpiar con agua y jabón, teniendo cuidado de evitar usar productos que puedan provocar arañazos en la superficie.

La ventana de madera ha mejorado su fabricación con los años, solventando los problemas de posibles deformidades con el cambio de temperatura.

  • Vida útil: con un adecuado mantenimiento tiene una gran durabilidad.
  • Mantenimiento: requiere de cuidados muy específicos para evitar moho, insectos o deterioro por el paso del tiempo. Es necesario darle una capa de barniz cada cierto tiempo para que se restaure la impermeabilidad y la protección ante los rayos ultravioleta del sol. Si el barniz está deteriorado hay que lijar previamente. 
  • Las ventanas de madera requiere limpiarlas con frecuencia para que no se acumule polvo y suciedad. Para ello se usa un pincel o brocha suave para quitar la primera capa de suciedad y después pasa un paño humedecido de agua templada para limpiarlas.

Diseño y colores

En la actualidad, la tendencia es hacer ventanas cada vez más grandes para aprovechar la luz natural y en colores blancos y grises para así establecer contrastes. Pero lo importante es que hay una gran variedad al alcance del usuario para que haga de su hogar un lugar especial.

  • La ventana de PVC, con el paso de los años, tiene más posibilidades de aportar diseño y exclusividad con una amplia gama de colores, algunos con texturas y acabados únicos como pueden ser realwood, acrycolor, spectral… manteniéndose el color inalterable en el tiempo.
  • La ventana de aluminio tiene múltiples posibilidades de diseños y colores. Cuentan con la opción de lacados RAL sin límites, posibilidad de anodizado, lacados maderas… pero sí que es cierto que pueden presentar problemas de decoloración. Otra ventaja de la ventana de aluminio es que tiene la posibilidad de trabajar con perfiles más estrechos que aportan diseño y luz a los hogares.
  • La ventana de la madera en cuanto al diseño y colores está mucho más limitada, porque, aunque se han incluido nuevas tonalidades, la variedad es más pequeña. Su principal ventaja es que aporta calidez al hogar.

Comportamiento Ecologico

Ahora es interesante también analizar cómo de sostenible pueden llegar a ser las ventanas que instalamos en nuestro domicilio

  • La ventana de PVC, es reciclable y requiere muy pocos recursos para su fabricación, lo cual disminuye las emisiones de CO2 asociadas a dicho proceso. También es un producto muy eficiente energéticamente, y eso ayuda a reducir el consumo de energía en la vivienda.
  • La ventana de aluminio está hecha de un material reciclable, pero que en este caso requiere de mucha energía para su fabricación, lo que aumenta las emisiones de CO2.
  • Con respecto a las ventanas de madera, el propio material es beneficioso para el medio ambiente; es renovable, natural, reciclable, sostenible, reutilizable y no es tóxico. Siempre es recomendable asegurarnos de que la madera que consumimos provenga de bosques de producción sostenible.